Tú das
Aquí todavía no hay nada. Toca la chuche que vas a dar.
0 puntos
Tú recibes
Aquí todavía no hay nada. Toca la chuche que te darían.
0 puntos
Lo que vale cada chuche
Un Snickers mini vale 10 puntos, y todo lo demás está medido contra eso. Una tableta normal cuenta el triple, y una gigante 4,5 veces más — más de lo que da el chocolate de más, porque en Halloween una tableta entera es rara, y lo raro vale más.
Cacahuete y avellana
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Ferrero Rocher | 14 | Una avellana entera dentro. Esto es oro puro. |
| Conguitos | 11 | Cacahuete por dentro, chocolate por fuera. Un puñado desaparece en nada. |
| Kinder Bueno | 12 | Casi nunca te toca uno. Por eso vale tanto. |
| Huesitos | 10 | Barquillo y chocolate, nada más. De toda la vida. |
| Turrón crujiente | 10 | Está buenísimo y se te queda pegado en los dientes. |
| Nuts | 8 | Avellanas y caramelo. Mejor de lo que parece, y suele salir barato. |
| Crocanti de cacahuete | 9 | Cacahuete y caramelo duro. A los mayores les vuelve locos. |
| M&M's de cacahuete | 12 | Parecen normales. No lo son. |
Chocolate
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Kit Kat | 12 | Se parte en barritas, y eso en un cambio viene de perlas. |
| Twix | 12 | Vienen DOS. No se te olvide. |
| Snickers | 10 | Todo lo de esta lista está medido contra uno de estos. |
| Kinder Chocolate | 8 | Chocolate por fuera y leche por dentro. Suave y sin sorpresas. |
| Chocolatina rellena de nata | 6 | Casi todo relleno. Parece más grande de lo que es. |
| Lacasitos | 10 | De todos los colores, y nadie se queja nunca. |
| Chocolatina con leche | 8 | El chocolate más normal que hay. Y no pasa nada. |
| Milka Oreo | 9 | Chocolate con trozos de galleta. Cada Halloween alguien lo redescubre. |
| Crunch | 8 | Todo el trabajo lo hace el crujido. |
| Chocolate con almendras | 8 | El que queda en el bol cuando ya no hay de los buenos. |
| Lion | 8 | Crujiente por dentro y muy bueno. Cuesta acordarse del nombre. |
| Daim | 9 | Caramelo crujiente por dentro. Siempre acaba apareciendo uno. |
| Kinder Duplo | 9 | Muy poco valorado. Di que sí a todos los que te ofrezcan. |
| Toffees de chocolate | 9 | Un paquete lleno de bombones pequeños. Salen a cuenta. |
| Bounty | 6 | Coco. A media familia le encanta y la otra media ni lo toca. |
| Bounty de chocolate negro | 5 | Un Bounty, pero más amargo. Hay que ser valiente. |
| After Eight | 7 | Sabe a pasta de dientes y aun así gusta a todo el mundo. |
| Bombones de menta | 6 | La caja es casi más grande que lo que hay dentro. |
| Maltesers | 6 | Bolitas huecas y crujientes. O te encantan o nada. |
| Kinder Schoko-Bons | 6 | Bolitas de chocolate con avellana. Desaparecen de tres en tres. |
| Chocolatina blanca | 5 | Métela en el congelador y luego pártela por la mitad. |
| Beso de chocolate | 2 | Tan pequeño que casi ni cuenta. Rico, eso sí. |
| Caramelo masticable de chocolate | 2 | Un poco chocolate. Un poco no. |
| Celebrations | 7 | Una bolsita con chocolatinas distintas. Siempre hay pelea por la misma. |
| Chocolatina con arroz inflado | 8 | La crujiente de la bolsa de surtidas. Calladita, es la mejor. |
| Milka | 9 | Más suave que los demás. Se deshace en la boca. |
| Chocolatina de menta | 5 | Ese chocolate verde de después de comer, ahora en tu bolsa. |
| Pasas con chocolate | 5 | Chocolate intentando salvar una pasa. Casi lo consigue. |
| Toblerone mini | 9 | El de los triángulos. Abrirlo bien tiene su técnica. |
| Mars | 8 | Caramelo blando y chocolate. Nadie lo elige primero y nadie lo deja. |
De fruta y masticables
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Skittles | 9 | Lo mejor de la bolsa que no lleva chocolate. |
| Sugus | 8 | El de piña vale el doble. Eso lo sabe todo el mundo. |
| Haribo Pico-Balla | 11 | Lo más nuevo de toda la lista, y está buenísimo. |
| Peces de gominola | 7 | Un solo sabor, y se lo cree del todo. |
| Anises de colores | 7 | Una cajita de bolitas diminutas y crujientes. Mucho mejores de lo que parecen. |
| Ositos de gominola | 7 | De fiar. Aburridos. De fiar. |
| Gusanos de gominola | 7 | Como los ositos, pero más largos y más raros. |
| Moras | 6 | Bolsa pequeña. Sabor enorme. |
| Gominolas de canela | 5 | Pican un poquito. Pregunta antes de dárselas a alguien. |
| Palotes | 5 | Un palo blando y larguísimo. El de cola es el mejor y no se discute. |
| Lazos de fresa | 5 | Largos, blandos, y siempre hay un montón. |
| Pintalenguas | 3 | Te deja la lengua azul. Eso es todo lo que hace, y con eso basta. |
| Tofe de frutas | 2 | Se masca tanto que te dura hasta mañana. |
| Caramelo de miel | 2 | Tan pegajoso que te puede arrancar un diente. Ten cuidado. |
| Grageas de colores | 6 | Geniales en Pascua. Un poco raras en octubre. |
| Nubes | 4 | Blandas y pegajosas. Se quedan pegadas a la bolsa y entre ellas. |
| Gominolas rellenas | 8 | Explotan cuando las muerdes. Ese es el truco entero, y funciona. |
| Gominolas de zumo | 6 | Dicen que casi son fruta. Siguen siendo chuches y lo sabe todo el mundo. |
| Rollitos de fruta | 6 | Desenrollarlo entero mola más que comérselo. |
| Caramelos blandos de fruta | 8 | Más blandos y más de fruta que todo lo que hay al lado. Suben como la espuma. |
| Mini toffees | 5 | Caramelitos blandos que te pegan las muelas. |
| Caramelos con forma de fruta | 5 | Tienen forma de fruta y saben a fruta. El de plátano divide a las familias. |
Ácidos
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Cubos ácidos | 10 | Ácido, luego dulce, luego nada. Vale tanto como el chocolate. |
| Bombas ácidas | 3 | Más que una chuche, es un reto. |
| Tiras ácidas | 5 | Siempre hay más de las que te apetecen. |
| Pastillas ácidas | 3 | Tiza, pero de la buena. |
| Caramelos de limón | 4 | Ácido por fuera y dulce por dentro. Mucho trabajo para un caramelo. |
| Caramelos de canela picantes | 3 | Canela a todo volumen. Ten agua a mano. |
Piruletas y caramelos duros
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Anillo de caramelo | 6 | Es un anillo Y es caramelo. Solo por eso ya merece la pena. |
| Kojak | 4 | Una piruleta con chicle dentro. Dos cosas en una. |
| Chupa Chups | 4 | Dura media tarde. Nadie se lo acaba de una sentada. |
| Pica-pica con palo | 6 | Un palo de azúcar que mojas en más azúcar. Increíble. |
| Caramelos duros de fruta | 2 | Duran una eternidad. Eso es lo bueno, o lo malo. Tú verás. |
| Pastillas de azúcar en rollo | 2 | Azúcar prensado en un rollito. Vas a acabar con cuarenta. |
| Piruleta mini | 1 | Lo más pequeño de la bolsa. Ni dos suman gran cosa. |
| Canutillo de azúcar | 1 | Una pajita de papel llena de azúcar. Eso es todo. |
| Pez | 5 | El dispensador vale más que los caramelos y lo sabe todo el mundo. |
| Peta Zetas | 6 | Caramelo que explota en la boca. Sigue pareciendo magia. |
| Caramelo con tapa | 5 | Una piruleta con tapa para guardarla. Nadie la guarda nunca. |
| Caramelos Solano | 3 | De la casa donde abre la puerta un abuelo. Y están buenísimos. |
| Caramelos con agujero | 3 | Un rollo de aros de caramelo. El de piña está mejor de lo que recuerdas. |
| Collar de caramelo | 4 | Se lleva puesto y se come. Al final de la noche no es ni una cosa ni otra. |
Chicles
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Chicle de rollo | 4 | Lo divertido es desenrollarlo. |
| Bola de chicle | 1 | El sabor dura unos nueve segundos. |
| Boomer | 1 | Un ladrillo rosa con un cómic dentro. El cómic es lo mejor. |
No son chuches, pero valen
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Tigretón | 7 | No es una chuche. Aun así está mejor que casi todas. |
| Bolsita de gusanitos | 6 | La casa que reparte esto sabe muy bien lo que hace. |
| Galletitas de queso | 3 | Un descanso de tanto azúcar. Al final te apetecerá una. |
| Mini pretzels | 2 | Salado, en Halloween. Muy valiente. |
| Bolsa de palomitas | 4 | No es dulce, y para la novena chuche eso se agradece. |
El fondo de la bolsa
| Chuche | Puntos | Qué nos parece |
|---|---|---|
| Maíz de caramelo | 1 | Vale algo, pero justo justo. A alguien de tu calle le encanta. |
| Caramelo de eucalipto | 1 | Solo con ver el envoltorio ya sabes lo que hay. |
| Plátanos de espuma | 1 | Espuma con sabor a plátano. En serio. |
| Obleas de tiza | 1 | Sabe bastante a tiza. A tiza de verdad. |
| Pastillas de regaliz | 2 | Es regaliz disfrazado. No engaña a nadie. |
| Cajita de pasas | 0 | Una uva que se rindió. Aquí no vale nada. |
| Bola de palomitas casera | 1 | Casera y sin envolver, así que va directa a la basura. |
| Cepillo de dientes | 0 | Hoy no vale nada. A lo largo de la vida, vale bastante. |
| Monedas sueltas | 0 | ¡Dinero de verdad! Aunque en un cambio de chuches no vale nada. |
| Un lápiz o una pegatina | 0 | Técnicamente, es un regalo. |
| Botellitas de cera | 1 | Una botellita de cera con un sorbo de sirope. Luego te queda la cera. |
| Caramelo de toffee | 1 | El del envoltorio dorado del fondo de un bolso. Es más viejo que tú. |
Un cambio es justo cuando los dos lados no se separan más de un 10%, casi justo hasta el 35%, y demasiado desigual a partir de ahí. Eso es todo — no hay nada más escondido por detrás.
Los puntos son la opinión de una persona, puestos para pasarlo bien. No son un precio, ni una tasación, ni ningún tipo de consejo sobre alimentación o alergias — para eso, mira el envoltorio. Los nombres y las marcas de las chuches son de sus dueños; esta página no está asociada, ni patrocinada, ni aprobada por ninguno de ellos. Y como salga el cambio, es cosa tuya y de la persona con la que lo hiciste.
Más cosas, si te apetece: de dónde salen los números y por qué la respuesta cambia cuando dices que algo no te gusta.
De dónde salen estos números
La verdad: de una sola referencia y de muchísimas discusiones. Un Snickers mini vale 10 puntos, y todas las demás líneas de la tabla se colocaron mirando a esa, no cada una por su cuenta. Es la única forma de que una tabla de valores tenga sentido por dentro: decides lo que vale una cosa y luego te preguntas, de todo lo demás, si lo cambiarías por ella.
A partir de ahí, casi todo el trabajo lo hacen tres ideas.
El chocolate con avellana manda. En casi cualquier lista de chuches favoritas en español, lo que lleva avellana o cacahuete dentro del chocolate acaba arriba. Por eso todo lo de esa familia está por encima de su equivalente de chocolate a secas. No es capricho nuestro: es lo que dice la gente cuando se le pregunta.
El tamaño vale más que el tamaño. Una tableta normal lleva unas 2,6 veces el chocolate de una mini, y aquí cuenta el triple. La gigante cuenta 4,5. Ese extra es porque es rara, y está puesto a propósito: una noche al año casi todas las casas dan tamaño mini, así que la casa que reparte tabletas enteras se convierte en la noticia del barrio y la tableta se convierte en un trofeo. Lo que pesa una cosa y lo que se paga por ella son dos preguntas distintas, y eso lo sabe cualquier mercado.
El fondo de la tabla no es cero por casualidad. El maíz de caramelo vale 1, no 0. Las pasas, las monedas sueltas y un cepillo de dientes valen 0. La diferencia importa: algo que vale 1 todavía se puede meter en un cambio para cerrar una diferencia pequeña, y eso tiene más gracia y sirve más que dejarlo fuera. Un cepillo de dientes esta noche no vale nada y a lo largo de la vida vale muchísimo, pero esa ya es otra tabla.
Qué hace justo un cambio de chuches
Tienen que pasar dos cosas a la vez, y casi todas las discusiones sobre cambios de chuches son en realidad una discusión sobre cuál de las dos se está usando.
La primera es que valgan lo mismo — que los dos lados sumen más o menos igual. Eso es lo que calcula la tabla, y es la versión a la que los mayores van sin pensar, porque es la que suena justa.
La segunda es que los dos salgan ganando. Esta es la que de verdad explica por qué la gente cambia cosas. Si a ti no te gusta el coco y a mí no me gusta el regaliz, un Bounty por unas pastillas de regaliz es un cambio en el que ganamos los dos, aunque sobre el papel un lado sume más puntos que el otro. Nadie ha engañado a nadie. Y aun así se ha creado valor. Esto no es cosa de niños: es la razón entera de que exista el comercio, y una bolsa de Halloween es el ejemplo más claro que va a ver la mayoría de la gente en su vida.
Una calculadora que solo conoce la primera definición va a decirte, muy convencida, que un cambio que os viene bien a los dos es injusto. Por eso está la fila de «esto no me gusta», y por eso no es un extra. Marca lo que no te comes y la tabla lo baja a la cuarta parte de su valor en tu lado: suficiente para cambiar la respuesta, no tanto como para fingir que no vale nada. La diferencia entre el total normal y el total con tus gustos puestos es, más o menos, el valor que ese cambio está creando de la nada.
Por qué te dice qué añadir
Decirle a dos personas que un cambio es injusto acaba la conversación. Decirles exactamente qué lo arreglaría la continúa, que es lo que quiere de verdad todo el mundo que está ahí de pie con la bolsa en la mano.
Así que cuando la respuesta es que no es justo, la página busca en toda la tabla la única cosa — de cualquier tamaño — que más se acerca a cerrar la diferencia, y solo la propone si al añadirla el cambio entra en la zona de lo justo. «Que añada una piruleta mini» cuando faltan cuarenta puntos es peor que no decir nada, así que con una diferencia así lo dice claramente y te manda a probar otro cambio.
Prefiere pedir lo más pequeño que funcione. Una chuche de tamaño mini gana a una normal, y lo que encaja justo gana a lo que se pasa, porque la idea es que sea fácil decir que sí. Esa línea no está ahí para hacerse la lista; está para servir de algo en los noventa segundos antes de que alguien se vaya con la bolsa.
Las reglas que ya usan los niños
Los cambios de chuches vienen con sus propias reglas de toda la vida, y casi todas aguantan sorprendentemente bien.
- Tres por una de cualquiera, cuatro por una de las buenas. La regla más repetida que existe. Funciona porque recoge algo real: lo de arriba de la tabla vale de verdad varias veces lo de abajo. Y se rompe en cuanto alguien intenta pagar cuatro piruletas mini por una tableta entera de lo que sea.
- La tableta entera cuenta doble. Lo dice todo el mundo, y se queda corto. Esta tabla dice que cuenta triple.
- Un cambio no se deshace. Una regla estupenda y sin ningún contenido económico. Está para que la negociación no se coma la noche entera.
- Lo que está abierto no se cambia. No es una regla de valor: es una regla de seguridad disfrazada de regla de valor, y por eso mismo hay que mantenerla.
- Todo se negocia hasta que alguien llora. La regla que manda de verdad. Esta página existe para retrasar ese momento.
La única regla popular que esta tabla no acepta es contar piezas. Cantidad y valor no son lo mismo, y una bolsa ordenada por número de chuches es una bolsa que se está cambiando mal.
¿Sirve esto para enseñarle a un niño lo que vale el dinero?
Mejor que casi todo lo que se vende para eso, y por un motivo que no tiene nada que ver con las chuches: lo que está en juego le importa mucho al niño y no le importa nada a nadie más. Todo lo que hace difícil explicar un mercado ya está dentro de la bolsa.
Que algo sea escaso es la tableta entera. Que el valor sea personal es la discusión del coco. Una moneda de cambio es lo que ese año acabe siendo la chuche que todo el mundo quiere. Poner precio es dos niños de ocho años averiguando por cuánto se cambia de verdad un Kit Kat el 31 de octubre. Y ganar los dos es ese cambio del que los dos salen contentos y un adulto, mirando, no consigue saber quién ha ganado.
La lección con la que hay que tener cuidado es justo la que esta página se le da mejor: la de que existe un precio correcto y objetivo. No existe. Existe una tabla, la tabla es el punto de partida de una discusión, y la discusión es la parte donde se aprende. Si un niño acaba la noche citándole la tabla de valores a su hermano, algo ha salido un poco mal.
Qué tiene de malo esta tabla
Es una lista nuestra. Las chuches que salen aquí son las que se reparten en España y en buena parte de Latinoamérica, así que alguien de México, de Argentina o de Chile va a echar de menos marcas que para él son obligatorias. Cada idioma de esta página tiene su propia lista y no una lista traducida, justo por esto.
Tampoco mira el estado en que está la chuche. Un Kit Kat que lleva dos horas en un bolsillo calentito no es lo mismo que uno que no, y la tabla no tiene ninguna opinión al respecto.
Tampoco tiene en cuenta que te canses. En una bolsa de verdad, el décimo Snickers mini vale bastante menos que el primero, porque se te acaban las ganas antes que los Snickers. Aquí todas las copias valen lo mismo. Está mal, y está mal a propósito: lo contrario sería una herramienta discutiendo contigo sobre tus propias ganas mientras un niño de siete años espera.
Y tampoco mira lo más importante de cualquier cambio de verdad, que es quién lo quiere más. La fila de «¿te gusta?» es un apaño para eso y nada más. Si la página dice que no y aun así los dos queréis hacerlo, hacedlo. La tabla no es la ley. Es solo la única que no toma partido en toda la habitación.
Qué hace esta página con tus datos
Nada de lo que haces aquí sale de tu navegador. Las dos bolsas, los totales y la respuesta se calculan en esta misma página — no hay cuenta, no hay ningún servidor guardando tu cambio y no se registra nada en ninguna parte, ni siquiera el número de cambio, que se saca del propio cambio como broma sobre el papeleo.
Lo único que se queda es la lista de chuches que has marcado como «esto no me lo como», guardada en este navegador y en este dispositivo para que no tengas que marcarlas otra vez. Si borras los datos del navegador, desaparecen. Si usas otro navegador u otro dispositivo, nunca estuvieron ahí. La página de privacidad cuenta el resto del sitio.